El miedo no es tu enemigo.
Es una voz antigua que intenta protegerte… pero que, cuando la tomas por tu identidad, se convierte en tu prisión.
Cuando dices: “soy inseguro”, “soy ansioso”, “no soy capaz”, has confundido una emoción pasajera con tu esencia eterna.
Has tomado la sombra por tu verdadero rostro.
Y ahí comienza la petrificación.
Así como Perseo no se dejó dominar por la mirada de Medusa, tú tampoco estás llamado a mirar tus miedos directamente con los ojos de la identificación…
sino con el reflejo de la conciencia.
Porque el miedo, cuando lo observas sin fusionarte con él… pierde su poder.
🌿 Comprende esto con claridad:
Tú no eres el miedo que sientes.
Eres la conciencia que lo observa.
El miedo es una nube…
tú eres el cielo.
El miedo es una ola…
tú eres el océano.
El miedo es un pensamiento…
tú eres quien decide si creerlo o no.
🔥 Ejemplos en la vida real
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Ese emprendedor que quiere lanzar su negocio pero se dice a sí mismo: “¿y si fracaso?”
Si se identifica con ese miedo, no actuará jamás.
Pero si lo observa y dice: “siento miedo… pero no soy ese miedo”, entonces actúa… y crece. -
Esa persona que quiere hablar en público, pero su mente le repite: “te vas a equivocar”.
Si cree ese pensamiento, se paraliza.
Si lo observa como un simple ruido mental… da el paso… y descubre su fuerza. -
Ese hombre o esa mujer que quiere cambiar de vida, pero el apego a lo conocido le dice: “mejor quédate donde estás”.
Si se identifica con esa voz, se estanca.
Si la observa con claridad… da el salto… y se transforma.
🗝️ ¿Cómo aplicar esta enseñanza?
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Observa tus emociones sin juzgarte
Cuando aparezca el miedo, no digas “soy débil”.
Di: “estoy sintiendo miedo”.
Ese pequeño cambio te devuelve el poder. -
Respira y crea distancia interior
Antes de reaccionar, detente, respira…
y recuerda: tú decides cómo responder. -
Actúa a pesar del miedo
El coraje no es la ausencia de miedo…
es avanzar con él sin dejar que te gobierne. -
Recuerda quién eres
Eres voluntad.
Eres conciencia.
Eres capaz de gobernar tu mundo interior.
🌟 La enseñanza del héroe
El héroe no elimina el miedo…
lo trasciende.
No huye de sus sombras…
las ilumina.
No se identifica con sus limitaciones…
las utiliza como escalones para crecer.
Por eso, cuando veas tus miedos aparecer en tu vida…
no luches contra ellos con desesperación,
no huyas de ellos con debilidad,
no te identifiques con ellos con ignorancia.
Obsérvalos.
Compréndelos.
Y sigue avanzando.
Porque el día que dejes de identificarte con tus miedos…
ese día dejarás de estar petrificado por ellos.
Y ese día, como el héroe…
habrás dado un paso real hacia la libertad.

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