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“Deja de identificarte con tus miedos.”

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La verdadera grandeza: dominarse a uno mismo LAO TSE

 En una sociedad que exalta la influencia, la autoridad y el control externo, esta enseñanza parece ir contra la corriente. Sin embargo, Lao Tse señala una verdad más profunda: la grandeza no comienza cuando controlas el mundo, sino cuando te gobiernas a ti mismo . El dominio externo es visible, aplaudido y temporal. El dominio interno es silencioso, profundo y permanente. 👉 ¿Qué significa dominarse a uno mismo? Dominarse no es reprimir emociones ni negar lo que sientes. Es ordenar tu mundo interior para actuar con conciencia. Significa: reconocer tus impulsos sin ser esclavo de ellos dirigir tu mente en lugar de ser arrastrado por ella actuar desde principios, no desde reacciones automáticas El autodominio es la base de toda grandeza personal. El falso poder: dominar a otros Muchas personas creen que el poder consiste en: imponer su voluntad ganar discusiones controlar a otros Esto es fuerza externa. Pero depende de factores inestables: la obedi...

No conviertas al fracaso en tu identidad.

  El pasado es un hecho. Pero el significado del pasado es una decisión. Muchas veces no sufrimos por lo que ocurrió, sino por la historia que construimos alrededor de lo que ocurrió. Un fracaso no destruye a una persona. Lo que la destruye es convertir ese fracaso en identidad. 🔥 El error convertido en identidad Un hombre intenta emprender y fracasa. En lugar de decir: “mi proyecto falló” , dice: “soy un fracaso.” Una mujer ama profundamente y le son infieles. En lugar de decir: “esa relación terminó” , dice: “nunca seré suficiente.” Un joven es rechazado varias veces. En lugar de decir: “aún no era el momento ni la persona correcta” , dice: “nadie me va a amar.” Y así nace una personalidad construida sobre una herida. Pero observa esto con profundidad: El pasado es un evento. La identidad es una elección repetida. 🧠 El peligro de quedarse atrapado Cuando alguien se queda atascado en el fracaso, comienza a vivir mirando hacia atrás. Y quien camina mirando ha...

Cuidado con el "no puedo" "siempre fallo"

  "Hoy quiero contarte la historia de dos amigos en un orfanato: Lewis, un niño inventor obsesionado con sus máquinas, y Goob, su compañero de habitación, un chico dulce y soñador cuyo único sueño era ser un gran jugador de béisbol. Goob era feliz. Decía: 'Es mi destino jugar béisbol'. Pero Lewis pasaba las noches enteras trabajando en sus inventos, haciendo ruido, encendiendo luces… y Goob no podía dormir . Noche tras noche, se quedaba exhausto. Llegó el día del partido final de la liga infantil. Era el momento más importante de la vida de Goob: su equipo dependía de él en el outfield. En la novena entrada, con el juego en juego… Goob se quedó dormido de pie en el campo. No pudo atrapar la bola ganadora. El equipo perdió. Lo que vino después fue devastador: sus propios compañeros lo golpearon en medio del campo por haber 'perdido el partido'. El entrenador le dijo: 'No eres lo suficientemente bueno para esto'. Ese único error, ese momento en que se durmi...

TE CUIDADO CON LAS SIRENAS QUE ESTÁN EN TU MENTE

 Las sirenas no son un mito antiguo; son una experiencia cotidiana . Se manifiestan en la forma en que las personas viven, deciden y, sobre todo, posponen su misión . Su canto promete felicidad rápida, alivio inmediato, reconocimiento fácil. Pero su precio es silencioso: la pérdida del propósito, de la dirección y, finalmente, del sentido. El propósito de la vida no es simplemente “sentirse bien”, sino llegar a ser . Es realizar aquello que exige crecimiento, responsabilidad y conciencia. Es responder al llamado interior que pide disciplina, verdad y servicio. Cuando una persona vive alineada con su propósito, su vida tiene coherencia; cuando lo abandona, aparece el vacío, aunque esté rodeada de placeres. Observa ahora los casos reales, comunes, invisibles por lo normales que se han vuelto. El primer caso es el de quien vive hechizado por la distracción constante . Se despierta con el teléfono, duerme con el teléfono y llena cada silencio con estímulos. Redes, videos, noticias, ...

MI IRA ME VA A DESTRUIR MÁS QUE TU ERROR.

 “Es más probable que mi ira me haga más daño que tu error.” — Epicteto. Epicteto nos recuerda una ley simple y brutal: la pasión desbordada pesa sobre quien la alimenta. Cuando te enfureces, el daño no queda confinado al otro; se aloja en tu cuerpo, tu mente y tus decisiones. La ira activa un torrente fisiológico —adrenalina, tensión, impulsos— que nubla el juicio, erosiona la salud y destruye oportunidades. En el plano moral y social, la ira te convierte en agente de reacciones que después lamentarás: palabras que no se pueden retirar, alianzas que se quiebran, tiempo perdido en conflictos estériles. Para los estoicos, los sucesos externos no hieren; lo que hiere son nuestras impresiones y juicios sobre esos sucesos. Alguien comete un error: ese evento está fuera de tu esfera de control. Tu respuesta —la ira— está dentro de tu esfera de elección. Elegir serenidad es elegir salud, libertad y claridad. Consecuencias prácticas Decisiones tomadas desde la ira suelen ser malas d...

CUIDA TU ENERGÍA

  Tu energía es sagrada. No es un recurso infinito ni una moneda común que pueda gastarse en cualquier mercado de emociones ajenas. Es el fuego interior que da vida a tus pensamientos, tus palabras y tus actos. Cuando permites que otros te roben la calma, que las pequeñas ofensas te enciendan o que los resentimientos se instalen en tu mente, estás regalando tu energía a quienes no la han ganado. Piensa en tu energía como un tesoro invisible, como el oro del alma. No todos merecen tocarlo. No todos han trabajado su interior lo suficiente como para comprender su valor. Hay quienes viven del conflicto, del drama, de la queja… y se alimentan de la energía de quienes aún no han aprendido a custodiar su paz. Tú no estás aquí para reaccionar ante todo. Estás aquí para elegir en qué poner tu atención. Cada emoción que sostienes, cada pensamiento que alimentas, es una inversión. ¿Vas a invertir en la ira? ¿En la envidia? ¿En las palabras vacías de quien no conoce su propio centro? O vas ...